El fontanero que abrió la pared y encontró otra pared detrás
Historias

El fontanero que abrió la pared y encontró otra pared detrás

Para llegar a la bajante, abrimos el trasdosado. Detrás del trasdosado había otra pared de ladrillo con una puerta tapiada de los años cincuenta. La tubería pasaba por detrás de esa pared también.

👷

Andrés Palomino

Ex-operario de construcción. 20 años en obras, reformas y comunidades. Ahora lo cuenta.

Los pisos viejos tienen capas. Debajo de lo que ves hay lo que fue antes, y a veces hay lo que fue antes de lo de antes. En mi caso, para llegar a una bajante que había que reparar, el fontanero propuso abrir el trasdosado de la pared del baño —una pared de pladur que se había añadido en una reforma de los noventa—. Lo que encontramos detrás del pladur fue una pared de ladrillo macizo con una puerta tapiada.

La puerta que nadie recordaba

La puerta tapiada medía unos ochenta centímetros de ancho y daba, según la distribución del piso, hacia lo que ahora es el armario del pasillo. Probablemente era una comunicación interior entre el baño y la habitación principal de un piso distribuido de otra manera en los años cincuenta, que alguien tapió cuando redistribuyeron los espacios. Detrás de esa pared tapiada también pasaba parte de la instalación que buscábamos. La obra que iba a ser simple —abrir, reparar, cerrar— se convirtió en una excavación arqueológica doméstica.

Lo que tardó y lo que costó de más

El fontanero tardó media jornada adicional en desmontar parte del ladrillo de la puerta tapiada para acceder a la bajante desde ese lado, que era el más accesible. Una vez hecha la reparación, la apertura en la pared de ladrillo se cerró con ladrillo nuevo, se recuperó el trasdosado de pladur y quedó como antes. El sobrecoste fue de unas 280 euros en mano de obra. No hay moraleja especial aquí: en pisos de más de cuarenta años, simplemente hay que presupuestar tiempo e imprevistos, porque casi siempre aparece algo que no estaba en los planos y que nadie esperaba.

👷

Sobre el autor

Andrés Palomino

Andrés lleva más de 20 años trabajando en el sector de la construcción y los servicios del hogar. Ha sido peón, oficial, encargado de obra y hasta ha intentado montar su propia empresa (no salió bien, pero aprendió mucho). Ahora escribe sobre lo que vio, sufrió y celebró en ese tiempo. Sin filtros, sin eufemismos y con algún taco cuando hace falta.

Datos de mercado relacionados

¿Quieres saber cuánto cuesta en tu ciudad?

Consulta precios reales de profesionales en más de 48 ciudades españolas.

Consultar precios →

Más historias

← Ver todos los artículos