Las instalaciones de gas en edificios deben ser revisadas periódicamente por técnicos habilitados por la empresa distribuidora y por la comunidad autónoma. No cualquier técnico puede hacer este trabajo: necesita una certificación específica que se renueva cada cierto período. Cuando esta certificación caduca, el técnico no puede emitir documentos válidos aunque sepa hacer el trabajo perfectamente. Una comunidad que gestiono descubrió esto de la peor manera posible.
Dos años con un certificado inválido
La comunidad había contratado la revisión de la instalación de gas centralizada a una empresa que llevaba años trabajando con ellos. La revisión se hizo, el técnico emitió el certificado correspondiente y todo quedó archivado. Dos años después, al gestionar la póliza de seguro del edificio, la aseguradora solicitó el certificado de revisión de gas actualizado. Cuando lo presentamos, la aseguradora lo rechazó: el número de habilitación del técnico que aparecía en el documento había caducado tres meses antes de la revisión. El certificado no era válido.
Las consecuencias y cómo verificar la habilitación de un técnico
Tuvimos que repetir la revisión con un técnico habilitado en regla, lo que supuso otro coste —280 euros— y la firma de una declaración a la aseguradora explicando la situación. La empresa original devolvió el importe de la primera revisión sin demasiado problema, lo que sugiere que era consciente del asunto. Antes de contratar cualquier revisión de instalaciones de gas, electricidad de alta tensión o cualquier otro servicio que requiera habilitación oficial, pide al técnico que te muestre su certificado de habilitación con la fecha de caducidad. Es un documento que deben tener actualizado y que deben enseñar sin problema. Si no lo tienen o ponen excusas, busca a otro.