La pintura del garaje comunitario se había decidido en junta: el presupuesto fue aprobado por mayoría, el pintor empezó en septiembre y terminó en cuatro días. En diciembre, tres meses después, empezaron a llegar fotos al grupo de la comunidad: tiras de pintura blanca desprendiéndose de las paredes en zonas cercanas a la entrada del garaje.
La humedad, los gases y la pintura equivocada
Un garaje es un entorno agresivo para cualquier revestimiento: humedad procedente de los coches mojados, variaciones térmicas importantes entre invierno y verano, vapores de combustible y aceite, y rozaduras mecánicas de los vehículos. La pintura para garajes debe ser específica: plástica de alta resistencia, transpirable, con capacidad para soportar esa humedad y esas variaciones sin descascararse. El pintor había usado pintura plástica estándar de interior, la misma que se usa para pintar el salón de casa. Sobre la humedad de un garaje en invierno, esa pintura se desprende en meses.
Lo que diferencia un presupuesto de pintura de garaje de uno de interior
Cuando pedí explicaciones al pintor, reconoció haber usado pintura estándar “porque el presupuesto no especificaba el tipo de pintura y la de garaje era el doble de cara”. El presupuesto que habíamos aprobado en junta no especificaba el tipo de pintura. Él aprovechó esa ambigüedad. El repintado correcto, con pintura específica para garajes en paredes y pintura epoxi en el suelo, costó el doble del presupuesto original. Cuando apruebes un presupuesto de pintura para un garaje, exige que especifique el tipo y la marca de la pintura que se va a usar, y verifica que es una referencia diseñada para ese entorno. Si el presupuesto no lo especifica, añádelo antes de firmar.